
El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que, en 2019, el crecimiento económico global será del 3%, el más bajo de la última década.
Esta cifra es consecuencia de la desaceleración del crecimiento de las principales economías del mundo, observada en el segundo semestre de 2018, combinada con un pequeño aumento en los primeros seis meses de este año, lo que también refleja las consecuencias de la guerra comercial entre China y los Estados Unidos.
De acuerdo con la Perspectivas de la economía mundial , publicado por el FMI en octubre de 2019, estas previsiones siguen siendo un efecto directo del crecimiento débil e incluso de la recesión en las economías bajo presión.
En cuanto a los mercados, en 2019 se pudo observar una desaceleración fuerte y geográficamente amplia en el sector industrial, así como en el comercio internacional debido a factores como el aumento de los aranceles aduaneros y la incertidumbre sobre las políticas comerciales de las mayores economías, que terminaron perjudicando inversiones.
La previsión del Fondo para 2020 es que el crecimiento global mejorará razonablemente, hasta el 3,4%, pero este aumento es de naturaleza precaria. Se espera que las economías avanzadas se desaceleren hasta alrededor del 1,7% y las economías de mercados emergentes y en desarrollo se aceleren hasta el 4,6%. Este avance se justifica por la recuperación de algunos indicadores positivos en mercados como Turquía, Argentina e Irán, así como por el crecimiento de países como Brasil, México, India, Rusia y Arabia Saudita.
