El Secretario General del IPDAL, Gastón Ocampo, participó en el VI Maritime Security Course, organizado por el Atlantic Centre y celebrado en Ponta Delgada, Azores, donde moderó el panel “Environmental Crime, Fisheries and Critical Infrastructure”. La sesión reunió a expertos internacionales para debatir los crecientes desafíos de la criminalidad ambiental marítima, la pesca ilegal y la protección de las infraestructuras críticas.
En la apertura del panel, Gastón Ocampo destacó la dimensión global de la criminalidad ambiental, actualmente una de las economías ilícitas más lucrativas del mundo, y alertó sobre el impacto de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU Fishing) en la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y la soberanía de los Estados costeros.
El debate partió de la premisa de que la criminalidad ambiental en el mar ha dejado de ser únicamente una cuestión ecológica para convertirse en un desafío multidimensional de seguridad, asociado al crimen organizado transnacional, a las debilidades de la gobernanza marítima, a la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y a la creciente competencia geopolítica.
El panel contó con la participación de Virun Lutchman, Analista de Criminalidad Ambiental y Marítima de CARICOM IMPACS; Gerardo Arosemena, Deputy Administrator de la Aquatic Resources Authority of Panama; y Filip Reyniers, miembro del Steering Committee del Royal Higher Institute for Defence de Bélgica.
Entre los temas abordados figuraron la expansión de las actividades criminales en el Caribe mediante el aprovechamiento de las limitaciones de vigilancia marítima, los vínculos entre la pesca ilegal, el narcotráfico y la trata de personas, los desafíos que enfrenta Panamá como punto estratégico de las rutas marítimas globales y la protección de las infraestructuras marítimas críticas en un contexto internacional cada vez más complejo.
Durante la discusión, también se subrayó la importancia de reforzar la cooperación internacional, el intercambio de información y la coordinación entre Estados y organizaciones regionales para responder a amenazas que trascienden las fronteras y desafían los mecanismos tradicionales de control. En este contexto, se destacó el papel del Atlantic Centre como plataforma de diálogo, cooperación e intercambio de conocimientos entre los países del Atlántico, promoviendo enfoques conjuntos para afrontar los desafíos emergentes en el ámbito de la seguridad marítima.
El panel concluyó que la protección de los océanos y de los recursos marítimos requiere un enfoque integral que combine capacidades de disuasión, resiliencia institucional y cooperación internacional, elementos cada vez más esenciales para garantizar la seguridad marítima en el Atlántico y en otras regiones estratégicas.


