En el informe »Chile: Prioridades políticas para un crecimiento más fuerte y más equitativo», la OCDE esboza algunas recomendaciones importantes para un crecimiento más fuerte y equitativo en el país.
Por ello, la OCDE recomienda:
- Continuar los esfuerzos para garantizar que la implementación administrativa de la reforma tributaria de 2014 mejore la transparencia de su aplicación en las empresas;
- Desarrollar estándares y directrices no vinculantes para mejorar aún más el proceso de elaboración de reglas, estandarizando la participación y el uso sistémico del análisis de impacto regulatorio;
- Continuar con el plan de otorgar facultades legales al Fiscal Nacional Económico para realizar estudios de mercado y emitir recomendaciones;
- Fortalecer la innovación política, en particular la Agenda de Productividad, facilitando la industria y promoviendo la coordinación público-privada para explotar las riquezas naturales, complementando las ventajas comparativas;
- Fortalecer y apoyar el liderazgo escolar, fomentando un clima escolar favorable;
- Desarrollar programas de formación, educación y formación profesional basados en el trabajo;
- Evaluar el equilibrio entre la legislación de protección laboral y la disponibilidad de pasivos y mercados laborales;
- Velar por el cumplimiento de los requisitos de los trabajadores independientes, particularmente de los planes de salud;
- Promover un proceso de descentralización para apoyar la transición hacia un enfoque de política regional/urbana/rural más diversificado;
- Desarrollar un marco para monitorear y evaluar el progreso hacia una estrategia de crecimiento sostenible.
Estas son las recomendaciones generales que la OCDE hace a la economía chilena. El informe de la OCDE detalla cada una de las recomendaciones anteriores y explica cómo y por qué deben seguirse. El informe se puede consultar aquí